Suscribite al Club de Amigos de Mantra Email us Guía de Profesionales
econociéndonos

erapias Alternativas

iencias de la conducta

legidos del mes

iferentes manifestaciones energéticas

uerpo y Entorno

studios personales








HOME MANTRA



José Trigueirinho Netto
El secreto de los pioneros


El sufrimiento que hoy se abate sobre la Tierra es incalculable. Los hechos lo confirman cada día claramente, estamos en el comienzo de un proceso que, a corto plazo, tendrá su desarrollo y desenlace en la "escuela del dolor".
Podemos comprender la necesidad de este aprendizaje como un último recurso: sin éste, la autodestrucción de la especie humana sería inevitable en la Tierra. Pero no podemos dejar de preguntarnos o mitigar tanto sufrimiento, cómo contribuir para que este proceso inevitable transcurra en la mayor armonía posible.
Para ello conviene recordar que, a pesar de semejante carga negativa, aumenta la ayuda disponible en los niveles supramentales, donde el caos no existe, y aumentan las posibilidades de contactarlos. En esos niveles, Hermanos más expertos, provenientes de otras esferas siderales, velan por la humanidad en silencio -pero, si bien estos Hermanos pueden ayudar a los que están receptivos, no pueden equilibrar las malas acciones que el propio hombre engendró a lo largo de las épocas. Según la ley de causa y efecto, o ley del karma, para lograr cierto equilibrio, él mismo debe actuar conscientemente de manera opuesta.
He aquí, por lo tanto, el modo como podemos contribuir con la armonía. Si asumimos la tarea, notaremos transformaciones inmediatas en nuestra vida, con benéficas repercusiones planetarias.

1. A medida que usted vaya aprendiendo a prestar más atención a sus propios actos y aprendiendo a controlarlos, observará más defectos y fallas en su persona. No pierda tiempo analizándolos. Si comete algún desliz, dispóngase a no repetirlo y a realizar lo opuesto. Después siga adelante decididamente.
2. No alimente culpas ni resentimientos en usted mismo ni en los demás. No hay culpables, sino aprendices. Nos disponemos a aprender cuando nos disponemos a transformarnos.
3. No intente justificarse con usted mismo ni con los demás. Aprenda con el error y con el acierto, e inmediatamente dé el paso siguiente.
4. Colíguese con los niveles más internos de su consciencia. Descubra cómo hacerlo. Todos lo saben, pues es un conocimiento inherente al ser. Recuerde algún momento de mucha dificultad, en el que dirigiéndose hacia Dios, o hacia un poder superior, haya suplicado ayuda con sinceridad. Ese "lugar" en su interior hacia el cual se dirigió en aquel instante de extrema necesidad, es adonde debe volver a cada momento en busca de la unión con la divinidad. Esta acción silenciosa es profundamente eficaz y transformadora.
5. Permita que la compasión aflore en su ser. Esto no tiene nada que ver con compromisos o demostraciones emocionales. La compasión es la comprensión de la real necesidad del otro, la unión con la esencia de los seres. Es algo para ser vivido, y no descripto ni discutido.
6. Haga que su vida externa sea un reflejo, lo más fiel posible, de sus más altas aspiraciones. Las acciones abnegadas repercuten de manera benéfica e indescriptible en toda el aura del planeta y evocan los elementos positivos, latentes y manifiestos, de los reinos de la naturaleza. Practíquelos, y poco a poco conocerá una alegría trascendente.
7. No le tema a nada, no vacile. Cuente con la inspiración de su yo superior e interno.
8. Eleve al yo superior todo el amor y el afecto que usted es capaz. Invoque la Gracia, que le llega a través del espíritu inmortal.
9. Repudie con firmeza todo pensamiento o imaginación que lo desvíe de la meta elegida. Cuando esté en aprietos, pida la intercesión de los curadores espirituales, los Hermanos del cosmos. Sea más persistente que las fuerzas involutivas que lo estén asediando. Lo que parece insuperable o insoportable, se disuelve como si nada en el momento justo en que afirmamos la Luz.
10. "No alimente lo que debe morir. No siembre lo que no debe nacer." Su fortaleza será tanto mayor cuanto con más firmeza usted se rija por esta Ley.
11. Tenga presente que hay almas que esperan que usted avance para poder hacerlo también.
12. Recuerde que lo más importante es su entera y cristalina adhesión a la Verdad.

Al seguir estas sugerencias, de repente usted descubrirá que, sin saber cómo, está viviendo una nueva vida. Conocerá entonces, por experiencia directa, el secreto de los pioneros.

Extraído del boletín Señales de Figueira
Los libros de Trigueirinho están publicados por Editorial Kier
 




¿Quién es Amma?
Mata Amritanandamayi Devi

Cada instante de su vida está consagrado a procurar el bienestar de los demás. Su vida constituye el mejor ejemplo y en ella nos podemos inspirar. Su enseñanza se traduce también en proyectos humanitarios que estimulan el servicio desinteresado. Amma pone el acento sobre la necesidad de ayudar a los más desfavorecidos de la sociedad. El deber de los que tienen una vida desahogada es ayudar a los que carecen de medios.

La vida de Amma
El 27 de septiembre de 1953, en una pequeña villa de Kerala (al Sur de la India) nació una pequeña niña de nombre Sudhamani. Ya durante su infancia, sus padres la encontraban a veces absorta en un estado de profunda meditación. La devoción hacia Dios formaba parte integral de su naturaleza. A la edad de cinco años, ya componía pequeños cantos devocionales.
Cuando Sudhamani solo tenía nueve años, su madre cayó enferma y la responsabilidad de la cocina y de la casa recayó sobre sus espaldas. Tuvo que dejar la escuela a pesar de que era una estudiante brillante. Ella ofrecía al Señor cada minuto de sus largas jornadas de trabajo.
Aceptaba todos los obstáculos como un medio empleado por el Señor para acercarla a Él. Por el mismo motivo aceptaba todos los malos tratos que le infringían los miembros de su familia, irritados por su comportamiento místico que no llegaban a comprender. Cuando terminaba su trabajo, hacia la media noche, Sudhamani, en lugar de ponerse a dormir, se pasaba la noche meditando, cantando o rezando.
El amor y la compasión hacia todos los seres humanos es otra cualidad que manifiesta claramente desde su edad más temprana. Ella escuchaba con paciencia todas las recriminaciones. El espectáculo de la crueldad y el egoísmo del mundo, del dolor y del sufrimiento que observaba alrededor, no hacía más que acrecentar el amor de Sudhamani hacia Dios y su deseo de quedar absorta en Él.
Su búsqueda de la Divinidad tenía ahora otro objetivo: consolar el sufrimiento y el dolor de todos los seres. Aunque ella no era más que una niña, Sudhamani hacía todo lo que podía por disminuir el sufrimiento de sus vecinos y suministrarles alimentos de su propia casa, a pesar de los castigos que recibía por estas acciones.
Cuando Sudhamani llegó a la adolescencia, su amor hacia el Señor alcanzó proporciones indescriptibles. Danzaba y cantaba extasiada de Dios.
Fue a la edad de veintidós años cuando Amma (como se le denomina desde entonces) emprende su misión y difunde su mensaje espiritual. Innumerables personas se acercaron para recibir su bendición. Ella aceptó un grupo de jóvenes discípulos que empezó a formar según la tradición de los monjes de la India. Su casa natal se transformó entonces en un ashram (monasterio).
A partir de 1987, une a sus frecuentes desplazamientos por la India una gira anual por todo el mundo. Desde el principio, su humildad y su compasión, expresadas en silencio y con amor, impresionaron y conmovieron a los occidentales que se acercaban a ella.
Actualmente su mensaje de amor y compasión, transmitido con gran sencillez y una profunda sabiduría, inspira a miles de personas, de todas las condiciones sociales.
En 1993, Amma fue designada como una de las tres representantes de la fe hinduista en el parlamento de las religiones del mundo, celebrado en Chicago. En agosto de 2000, fue invitada por segunda vez a la ONU para participar en la Cumbre Mundial por la Paz. En octubre de 2002 la ONU le concedió el premio a la No-violencia Gandhi King y en julio de 2004 clausuró con un importante discurso el Parlamento de las Religiones del Mundo celebrado en el Forum de Barcelona.

Sus enseñanzas y sus obras
Sus enseñanzas son una llamada para que volvamos nuestra mirada hacia las nobles cualidades, las cualidades del corazón en la vida cotidiana. Ella enseña que no podemos progresar espiritualmente si no desarrollamos un espíritu altruista.
De esta manera, ha creado numerosas obras caritativas en las que el objetivo constante es el desarrollo de la persona humana en todas sus dimensiones: escuelas, hospitales, campamentos médicos, viviendas, pensiones para mujeres sin recursos, orfelinatos... e incluso centros de enseñanza superior (informática, medicina, enfermería, ingeniería, etc....)
A la edad de cinco años, empezó a componer cantos devocionales dedicados a Krishna, y de sus canciones brotaban profundas revelaciones místicas. Ella volcaba continuamente su corazón y su alma en estas melodías, completamente abstraída de sí misma. Su dulce voz se convertía en una fuente de gran alegría para los habitantes de su aldea. Cuando Sudhamani tenía tan sólo nueve años, su madre enfermó, por lo que toda la responsabilidad del trabajo de cocinar y cuidar la casa recayó sobre ella, forzando a la pequeña niña a abandonar la escuela, a pesar de haber dado muestras de una gran inteligencia. Sudhamani cuidó de su hermano y hermanas, de sus padres y también se hizo cargo de la vaquería familiar. Desempeñó este duro trabajo sin la más mínima queja, ofreciendo alegremente cada momento de su larga jornada de trabajo a Dios. Tuvo que superar todos los obstáculos y soportar cada uno de los malos tratos de que fue objeto por parte de su familia, quienes se mostraban irritados al desconocer su divina naturaleza y el origen de su extraño comportamiento. Sin embargo, ella consideró el trato de su familia como una bendición de Dios para acercarla cada vez más hacia Él. En el constante recuerdo de su amado Krishna, pudo encontrar su único apoyo y consolación. Aunque su trabajo diario acabara a media noche, Sudhamani dedicaba el resto de la noche a meditar, a cantar y a rezar a Dios, en lugar de irse a dormir.
Otra cualidad que se manifestaba claramente en Sudhamani desde temprana edad, era su amor y compasión hacia los otros seres humanos. Como si se tratara de una obligación familiar más.
Sudhamani visitaba a menudo otras viviendas del vecindario en busca de pieles de tapioca para las vacas de su familia. En estas viviendas podía escuchar pacientemente muchas historias de dolor, especialmente de los ancianos quienes se lamentaban de la falta de atención, e incluso del maltrato que recibían de sus hijos y nietos, una vez que éstos se independizaban. A través de estas historias, Sudhamani comprobó cómo algunas personas pueden pasar fácilmente de un extremo a otro. Los mismos que durante su infancia y juventud se dedicaban a rezar pidiendo por la salud y la longevidad de sus padres, eran capaces, años más tarde, de maldecir a sus propios padres cuando se volvían ancianos o enfermos. De este modo, se percató de que el amor mundano tenía un marcado carácter egoísta, además de ser voluble y limitado. Así se percató de que los seres humanos tenemos a Dios como único familiar verdadero en este mundo, pues sólo su amor está siempre a nuestra disposición, fluyendo continuamente, de modo absolutamente incondicional.

Continuará...
Centro Amrita
 


Departamento Comercial:

Tel/fax: (011) 4775-4208
Tel: (011) 4775-9045
ventas@mantra.com.ar
Lunes a Viernes
de 08:00 a 20:30 hs.

Volver a 

Mantra
www.mantra.com.ar

www.mantranews.com.ar