|
Dios los cría...
Como dice el dicho, nos juntamos de acuerdo a cómo pensamos y sentimos y al patrón de conducta con el cual nos manejemos, de esa manera nos sentimos comprendidos y sostenidos en nuestras propias creencias.
Si bien esto nos haría sentir que no somos los únicos con "determinados problemas" también nos podría ayudar a sostener y potenciar conductas nocivas.
Uno de los temas a trabajar en nosotros sería el de la |
|
|
desvalorización o más comúnmente llamada baja autoestima ya que nos trae algunos problemas conocidos y otros que quizás no tenemos muy claros.
Uno de ellos podría ser el no saber poner límites, y de esta manera sufrir abusos, malos tratos, descalificaciones; enojándonos con nosotros mismos por no decir todo lo que teníamos ganas y, muchas veces tratando de arreglarla pensando... "y bueno yo lo/a entiendo..." o, "mejor me callo así no peleamos..." o, "algún día me va a oír!!!!"
El no valorarse implica no valorar tampoco nuestro tiempo, cuidado, dinero, relaciones, generando con esto carencias de todo tipo. Esto consecuentemente nos llevará a sentirnos "menos" en todo, menos queridos, menos afortunados, menos exitosos, menos, menos, menos. |
|
|
Empecemos a usar antídotos para neutralizar esas sensaciones de ser "menos" y hagamos pie en todo lo que tenemos, todo lo que hemos logrado a lo largo de nuestra historia y no lo que teóricamente nos faltaría lograr. Aprendamos a reconocer, sin faltas modestias, nuestras capacidades, nuestras valentías al afrontar situaciones, que en su momento, dudamos de poder sobrevivirlas.
Aceptemos también, sin sentirnos mal, nuestros errores pues de ellos aprendemos y son justamente las equivocaciones las que nos han ayudado a crecer. El valorarnos y respetarnos como los seres que Verdaderamente somos nos ayudará a abrirnos a recibir y a disfrutar TODO LO BUENO que nos merecemos y que el Universo tiene preparado para cada uno de nosotros
Prof. Marta I. Villafañe  |