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Sistema Biodanza - Danza de la Vida - Terapia Antiestrés
Es un sistema de integración afectiva a través de música y movimiento.
Un ser humano integrado percibe el mundo con su inteligencia emocional sutil y, asimila, digiere, siente internamente. Y experimenta la emoción auténtica que corresponde al estímulo - alegría, placer, rabia, miedo. Esta coherencia trae armonía y claridad a todo vínculo. Produce salud síquica y comunicación afectiva con el mundo, estas personas generan acción y son capaces de innovar en la vida cotidiana.
En cambio la falta de integración genera una percepción del mundo distorsionada y amenazante, sienten pánico, fobias, no confían en si mismo ni en los otros. Viven en estado de alerta queriendo tener todo bajo su control Su inteligencia desvinculada del centro afectivo es usada para defenderse, evitar, eludir y se involucra en situaciones de baja autoestima (no tengo, no puedo, no sé). A veces la persona percibe el mundo con sensibilidad y no logra expresar el sentimiento. O no consigue realizar la acción adecuada a su estado afectivo. Siente una emoción y demuestra lo contrario. Quiere agradar y no lo consigue. Mira en la dirección contraria a la que se quisiera acercar.
Muchas frustraciones y mal entendidos se originan en esas disociaciones internas y en la falta de coherencia entre sentir y expresar.
El proceso de coherencia y armonía es un equilibrio entre sistemas. Entre las acciones de enfrentamiento, desafío, lucha, coraje de vivir y tranquilidad, relajación, reparación orgánica, serenidad y reposo. Placer, integración, armonía, alegría, plenitud son algunas de las vivencias de Biodanza. Es una reconciliación con la propia vida y con el puro acto de vivir.
Y es como la vida, no se explica, se vive y citando a Rolando Toro, su creador: "A QUIEN HACE BIODANZA DANZA DE LA VIDA. LA FELICIDAD LE VISITA MÁS VECES POR DIA".
Lic. Paula Narváez  |
Receta
BUÑUELOS DE TRIGO BURGOL
Ingredientes para la receta base:
4 tazas de trigo burgol mediano previamente remojado en agua (usar 3 a 4 tazas de agua)
¼ kg. de blanco de puerro
¼ kg. de cebollitas de verdeo
2 a 3 cucharadas de aceite de oliva de 1ª presión en frío
200 gr. de tofu procesado
salsa de soja a gusto
1 huevo
Condimentos:
orégano, ralladura de nuez moscada, pimienta de Jamaica, coriandro molido, a gusto, aceite para untar el molde. |
Preparación:
Picar finamente el puerro y las cebollitas, agregarles el tofu y macerar con el aceite. Hidratar el trigo con el agua fría. Una vez que la haya absorbido totalmente agregar el huevo batido y la maceración. Mezclar todo muy bien y con las manos humedecidas formar los buñuelos, colocar en una fuente de horno aceitada.
Precalentar el horno. Cocinar a fuego máximo hasta que se doren de abajo, luego darlos vuelta y llevar nuevamente al horno para que se doren del otro lado.
Comer acompañados de una abundante ensalada de verduras crudas.
Variantes:
Rallar finamente 1 a 2 cucharaditas de jengibre fresco. Cortar en trocitos unas 15 aceitunas griegas e incorporar ambos a la preparación.
Picar finamente unos 4 o 5 dientes de ajo. Cortar las aceitunas como se indicó arriba e incorporar ambos a la preparación.
Picar finamente un atado pequeño de acelga o espinaca crudas. Proceder igual que con el morrón.
Esta receta pertenece al libro "La soja y el tofu" de Silvana Ridner  |
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